El 67 % de los emprendedores del programa textil, Hilando Empresa, son mujeres

La participación femenina en el programa textil Hilando Empresa supera la registrada entre las personas naturales inscritas en el Registro Mercantil.
Las mujeres tienen un peso mayoritario entre los emprendedores que hacen parte de Hilando Empresa, una iniciativa de fortalecimiento empresarial para el sector textil que en Colombia ha reunido a 739 participantes desde 2013. De ese total, 494 son mujeres, equivalentes a cerca del 67 %.
El dato pone sobre la mesa la participación femenina en los pequeños negocios de la cadena textil y, al mismo tiempo, uno de los principales retos para este segmento: convertir conocimientos técnicos y actividades productivas en empresas con mayor capacidad de inversión, organización y crecimiento.
En 2023, las mujeres representaban el 47,6 % de las personas naturales inscritas en el Registro Mercantil, mientras que su participación era de apenas 13 % entre las sociedades de propiedad femenina, según cifras del Registro Único Empresarial y Social recopiladas por Confecámaras.
La diferencia entre ambos indicadores muestra una brecha en el tránsito desde emprendimientos individuales hacia estructuras empresariales más consolidadas.
Maquinaria, insumos y capacidad productiva
Uno de los componentes de Hilando Empresa es la entrega de capital semilla, cuyo monto se determina de acuerdo con las necesidades de cada negocio.
Los recursos son utilizados principalmente para adquirir maquinaria de confección, telas e insumos, como botones, cremalleras, encajes e hilos, además de realizar adecuaciones en los espacios de trabajo.
La inversión busca que los negocios puedan aumentar su capacidad de producción, mejorar sus procesos, atender pedidos de mayor tamaño o desarrollar nuevas líneas de productos.
“Las mujeres cumplen un papel fundamental en la transformación de los textiles y en la construcción de negocios alrededor de la confección. El reto consiste en acompañarlas para que su conocimiento técnico también se traduzca en capacidades empresariales, mayor productividad y oportunidades de crecimiento”, afirmó Naydú Serrato, directora de Comunicaciones y Sostenibilidad de Lafayette.
Además del capital, el programa contempla capacitación en aspectos que inciden directamente en la gestión de los negocios, como costos, precios, planeación de inversiones, desarrollo de productos y canales comerciales.
El reto de pasar del oficio a la empresa
El fortalecimiento de estos negocios tiene impacto en una cadena que involucra a talleres de confección, transformadores y otros actores que convierten los textiles en productos para el mercado.
Hilando Empresa ha desarrollado actividades en Bogotá, Medellín, Bucaramanga y el Eje Cafetero. En el conjunto de Colombia, Ecuador y México suma 1.022 participantes, de los cuales 643 son mujeres.
Para los pequeños negocios, una máquina nueva, más insumos o la adecuación de un taller pueden significar capacidad para asumir nuevos pedidos y ampliar su operación.
“El fortalecimiento empresarial requiere comprender las necesidades particulares de cada negocio. Una máquina, nuevos insumos o la adecuación de un taller pueden convertirse en herramientas concretas para mejorar la producción, responder a nuevas oportunidades comerciales y avanzar hacia una operación más sostenible”, agregó Naydú Serrato, directora de Comunicaciones y Sostenibilidad de Lafayette.
El programa, liderado por la Fundación Lafayette, comenzó en 2013 y está dirigido principalmente a confeccionistas, transformadores y otros actores del ecosistema textil. La compañía considera que fortalecer las capacidades de estos negocios también contribuye a consolidar su propia cadena de valor.
Enfoque económico: el dato central no es que Lafayette tenga un programa, sino qué está pasando con el emprendimiento femenino dentro de la cadena textil y cómo la inversión en maquinaria, insumos y capacidades empresariales puede ayudar a que esos negocios pasen de operaciones pequeñas a unidades productivas con mayor capacidad de crecimiento.